DE ACTUALIDAD - Marcelo Kisilevski es un nombre conocido en el mundo del periodismo de Medio Oriente, pero hace unos años reorientó su vocación al turismo. Por eso, el pasado sábado se encontraba junto a un grupo de evangélicos costarricenses visitando el Monte de los Olivos, cuando se vieron sorprendidos por un misíl Kassam disparado desde Gaza y afortunadamente interceptado por el sistema Cúpula de Hierro antes que impactase con la mismísima Mezquita de Al Aqsa, algo nunca visto. Lo que no sabía entonces que todo eso no era más que un gran ejericicio de distracción respecto al principal objetivo de Hamás de penetrar en territorio israelí y perpetrar un pogromo que no se aleja de las atrocidades de los serbios de Milósevic hace tres décadas, una barbaridad que la sociedad israelí aún no ha digerido y el mundo aún no se termina de creer.
DE ACTUALIDAD - Estamos confusos, no sólo por el golpe que ha supuesto los atentados de Barcelona y Cambrils, sino también por el barullo...
NUESTRAS COMUNIDADES - Cientos de españoles se han concentrado este jueves 20 de mayo ante la Embajada de Israel en Madrid para mostrar su...
POR ISRAEL EN VOZ - En estas fechas en las que la luz alumbra cada día con más intensidad las ventanas, Israel Winicki aprovecha...